Fuentes aprobadas para la IA: cómo elegirlas
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La web abierta lo contiene todo a la vez, lo bueno y lo malo. Las fuentes aprobadas son el material concreto en el que un equipo ha decidido confiar, y elegirlo bien es la mayor parte del trabajo.
Una fuente aprobada es material externo en el que un equipo ha decidido confiar de forma deliberada para el trabajo con IA: un informe, una norma o un sitio de referencia concreto que alguien ha revisado y añadido a propósito. La web abierta es otra cosa. Lo contiene todo a la vez, lo bueno y lo malo, lo actual y lo obsoleto, y nadie ha decidido si algo de eso tiene cabida en el trabajo de esta firma.
La diferencia parece pequeña hasta que alguien envía a un cliente un borrador con una afirmación que procede de un artículo de una granja de contenidos que, por casualidad, salía bien posicionado para la búsqueda adecuada. Las fuentes aprobadas están para evitar eso. Crear un buen conjunto no consiste tanto en encontrar más material como en decidir de antemano qué cuenta.
Por qué da problemas que la IA parta de la web abierta por defecto
La web abierta es una mala fuente por defecto porque nadie ha elegido nada de ella para el trabajo de esta firma. Una búsqueda web general devuelve lo que esté mejor posicionado, y los buscadores ordenan las páginas por señales de volumen y actualidad, no por exactitud ni por su relevancia para un proyecto concreto. Un modelo que redacta a partir de ese conjunto no tiene forma de distinguir la página de orientaciones del propio regulador de una entrada de blog que la resume de tercera mano, con detalles que se alejan un poco más del original en cada paso.
Al principio nadie se da cuenta. Un borrador hecho así se lee con fluidez. El problema es la trazabilidad: cuando un revisor pregunta de dónde sale una afirmación, «el modelo buscó en la web» no es una respuesta que nadie pueda comprobar en el tiempo que debería llevar una revisión. El revisor o se fía o vuelve a empezar la investigación, y volver a empezar es más lento que si el borrador no hubiera dado ninguna fuente.
Qué hace válida una fuente
Una fuente entra en un conjunto aprobado si cumple unos criterios concretos.
| Criterio | Qué significa | Ejemplo |
|---|---|---|
| Trazable | Alguien puede abrir el documento exacto y comprobarlo | Un informe o una norma identificados, no un resultado de búsqueda |
| Elegida para este trabajo | Revisada y añadida para un tipo de tarea concreto | Las orientaciones del propio regulador, no un resumen de ellas |
| Con acceso controlado | Por defecto solo entra lo que la firma ha añadido | Una lista que alguien mantiene, no una búsqueda abierta en la web |
| Al día | Alguien se encarga de actualizarla antes de que quede obsoleta | Una revisión trimestral de todo lo ligado a una norma vigente |
La segunda fila es la que los equipos se saltan más a menudo. Es tentador aprobar una fuente porque parece creíble por sí sola, sin preguntarse si encaja con el tipo de trabajo en el que se va a usar. Un medio sectorial bien considerado es una buena fuente para una tendencia de mercado y una mala para una obligación legal. Construye la lista tarea a tarea, no como una única carpeta genérica de «sitios de confianza».
Un ejemplo práctico
Supongamos que una firma está redactando un resumen de cumplimiento normativo para un cliente, y la pregunta de fondo es qué exige una normativa concreta. La fuente aprobada aquí son las orientaciones publicadas por el propio regulador: un documento con número de versión y fecha, algo que el revisor puede abrir directamente para cotejar una frase del borrador.
Lo que saldría por defecto sin fuentes aprobadas sería una búsqueda web general con el nombre de la normativa, que devuelve una mezcla de la página del regulador, tres despachos de abogados que la resumen con su propio enfoque y un mensaje de un foro de hace dos años que nadie ha actualizado desde una modificación posterior. Un modelo que parte de esa mezcla no tiene forma de dar más peso a la página del regulador que al mensaje desfasado del foro. Los dos parecen igual de citables en los resultados, y lo que el modelo usó primero acaba dando forma a la frase del borrador.
Una búsqueda mejor no lo arregla. Alguien tiene que decidir antes de empezar a redactar que este tipo de trabajo usa solo material del propio regulador, y que el revisor incorpora cualquier otra cosa de forma deliberada en lugar de dejar que la encuentre el modelo.
Cómo crear y mantener un conjunto de fuentes aprobadas
Empieza por lo que el equipo ya consulta a mano hoy: los informes, normas y sitios de referencia que una persona con experiencia del equipo abriría sin pensarlo. Esa lista suele ser más corta de lo que esperas, y es el punto de partida adecuado porque se basa en un criterio en el que la firma ya confía.
- Apunta las fuentes en las que se apoya una persona sénior del equipo para este tipo de trabajo, no una lista genérica de «sitios buenos».
- Agrúpalas por el tipo de trabajo para el que sirven. Una fuente adecuada para el contexto de mercado a menudo no vale para una afirmación de cumplimiento normativo.
- Asigna un responsable a cada grupo, alguien que tenga entre sus tareas detectar cuándo una fuente queda obsoleta o sale una edición más reciente que la sustituye.
- Para ese tipo de trabajo, establece por defecto que solo se redacte a partir del conjunto aprobado, y haz que incorporar cualquier otra cosa sea un paso visible y deliberado, no algo que el modelo hace sin que nadie lo vea.
- Revisa el conjunto con una periodicidad fija. Una fuente que estaba al día hace un año puede no estarlo ahora, sobre todo si está ligada a una normativa o a un mercado que cambia rápido.
No necesitas a un ingeniero para nada de esto. La persona responsable de la entrega ya decide, de manera informal, en qué fuentes confía la firma. Ponerlo por escrito y mantener a la IA dentro de esa lista permite repetir ese criterio.
Dónde encajan las fuentes aprobadas en el resto del trabajo
Elegir las fuentes aprobadas es la parte de entrada de un proceso que continúa con la revisión. Con las fuentes adecuadas, los revisores tienen que cuestionar las afirmaciones con menos frecuencia, pero siguen teniendo que comprobarlas: incluso una afirmación basada en una fuente aprobada puede estirarse más allá de lo que dice la fuente. En la guía para distinguir una afirmación con fuente de un supuesto explicamos esa comprobación en detalle, partiendo de que la fuente era razonable. Para eso sirve precisamente la lista aprobada: para tomar esa decisión de antemano.
Las fuentes aprobadas también son una pieza del conocimiento conectado de una firma, junto con su trabajo previo, sus metodologías y el material de cliente autorizado. En la guía de conocimiento conectado explicamos cómo encajan las cuatro piezas y cómo se conectan con las herramientas y los datos que la firma ya usa, con las reglas de acceso que esas herramientas ya tienen.
En resumen
Una fuente aprobada es algo que un equipo ha elegido a propósito, para un tipo de trabajo concreto, y que puede señalar directamente. La web abierta no sustituye a esa lista, por bueno que parezca un resultado aislado. Crear el conjunto exige un esfuerzo inicial, pero una firma que dedica una hora a decidir qué cuenta dedica después mucho menos tiempo a rastrear una afirmación hasta algo que nadie habría elegido si se lo hubieran preguntado.
